Don Tomás se retiró a Lerma y vendió la Casa de la Sal. Esta pasó a diversas manos, hasta que el último dueño decidió tirarla y alinear la calle de Capellanes.


VIII.
LA ESCUELA DE CRISTO

El sueño de la razón produce monstruos.

Goya: Caprichos.

Don Tomás y el Cuervo se retiraron a Lerma y vivieron algunos años juntos. El Cuervo no era capaz de permanecer tranquilo y sin mezclarse en los asuntos públicos y privados, y durante la guerra civil denunció a la partida del Cura Merino algunos ciudadanos liberales, que fueron fusilados. Poco después, unos parientes de éstos cogieron al Cuervo en el campo y lo apalearon de tal manera que murió a consecuencia de la paliza.

Don Tomás, al verse sin su criado, sintió más bien tranquilidad que pena; la mirada irónica y dura del Cuervo le recordaba la cueva del almacén de la calle de la Misericordia.

Al verse solo fué para el una tregua, pero una tregua que duró poco tiempo, porque sus terrores volvieron de nuevo.

Don Tomás se hallaba entregado a la religión; constantemente estaba en la iglesia rezando y confesándose.