Quesada en esta época, 1835, estaba de cuartel en Madrid. Le habían separado de la Capitanía General en enero, lo que consideraba como una ofensa a su persona.
Si, como digo, hubiese tenido conocimiento de la participación de Quesada en el asunto, hubiese llevado éste de otra manera muy diferente.
Hablamos Robles y Ríos, y quedamos de acuerdo en que el objeto de la sublevación sería:
1.º Apoderarse de Madrid.
2.º Nombrar una Junta Revolucionaria.
3.º Ponerse en relación con los sublevados de Zaragoza.
De acuerdo en esto, les dije que al día siguiente les daría mi plan. Fué el siguiente:
PLAN DEL PRONUNCIAMIENTO
(Orden general para la Milicia.)
Pasado mañana, 15 de agosto, hay función de toros, y da el piquete de la Plaza la Milicia. Este piquete, en vez de disolverse al llegar a la Puerta del Sol, hará que sus tambores toquen generala, esparciéndose por la población. Los individuos de la Milicia, avisados, se irán reuniendo en la Plaza Mayor; se ocuparán las casas y se harán barricadas en las avenidas de los arcos. También se ocupará el telégrafo para impedir se avise al Gobierno. Una compañía se posesionará de la Puerta de Hierro e impedirá el paso al Sitio (La Granja), Hecho esto, se pondrá inmediatamente en libertad a Aviraneta, que dirá lo demás que debe ejecutarse.