—¿Por qué?

—Yo he hablado con Miguel y no tiene preocupaciones políticas.

—Sin embargo...

—¿Usted le conoce al principal?

—No.

—Pues entérese usted de si está casado y si tiene mujer guapa.

—¿Usted cree que esa sea la clave?

—Sí.

—Es posible; yo le tengo a Miguel por hombre serio.

—¿Y eso qué importa?