—¿Conoce usted personalmente a Chico, el jefe de policía?
—Le conozco desde que era capitán de Caballería retirado; pero hace más de veinte años que no le he visto.
—¿Qué opinión tiene usted de él?
—Opinión personal, ninguna. Estuvo afiliado a la sociedad Isabelina que yo fundé. Era, por entonces, un hombre enérgico y atrevido.
—¿Y desde esa época no le ha vuelto usted a ver?
—Nunca. Siempre estoy oyendo hablar de él y no me lo he encontrado jamás. Yo hago una vida especial. No salgo de noche, no voy al teatro.
—¿Sabe usted que le vamos a prender a Chico?
—Pues, ¿por qué?
—Tiene una fama pésima. Se afirma que está en relación con los ladrones y que lleva su parte en lo que se roba en Madrid. Se sabe que ha cometido mil atropellos.