—Ya es saber demasiado.

María llegó a tomar afición a aquellos minerales y aparatos de ingeniería, y, bajo la dirección de Venancio, comenzó a estudiar Química y la marcha general de análisis.

Como era muy atenta y estudiosa, en poco tiempo llegó a saber manejar los aparatos, los ácidos, el soplete, los tubos de ensayo, y consiguió analizar bien.

Su padre le aseguró que si arreglaba un pequeño laboratorio tendría trabajo.


IV.
AMISTAD

No existía buen acuerdo entre el primo Benedicto y el doctor Aracil. La familia de Venancio no había visto con buenos ojos el matrimonio del doctor con la madre de María, porque, al parecer, Enrique Aracil, antes de casarse, y después de casarse también, tuvo sus veleidades de don Juan. María notó que existía un marcado antagonismo entre su padre y Venancio.

—Es un topo—decía Aracil—. De estos hombres que sirven para las cosas pequeñas y que no pueden llegar nunca a las ideas generales.

Las ideas generales constituían el caballo de batalla de Aracil. En el fondo, las ideas generales no eran para el doctor mas que las ideas de moda, aderezadas con unas cuantas ingeniosidades y chistes.