IV.
EL CONDE DE TORENO EN EL CALLEJÓN DEL GATO

Unos días después de la muerte del rey, el padre Mansilla apareció en la Casa del Jardín a visitar a su amigo Tilly.

—Se ha presentado en mi casa un médico, el doctor Torrecilla, con una pretensión bastante rara—le dijo.

—¿Cuál es?

—Este señor es conocido de doña Celia y quiere saber dónde vive Aviraneta, para hablar con él.

—¿Y cómo se ha dirigido a usted?

—Por doña Celia. Este Torrecilla me ha dicho que hay una persona importante, que ha venido del extranjero, que quiere conferenciar con Aviraneta. ¿Usted sabe dónde vive don Eugenio?

—No; pero lo averiguaré en seguida.

—¿Usted se encarga entonces de la gestión?

—Sí; yo me encargaré, sin ningún inconveniente.