—Ya sabe usted lo que decía madame Pompadour.
—No sé lo que decía.
—Que todo el secreto de la política consiste en mentir a tiempo.
—Es que el ambiente es tan pequeño...
—Pues yo me inclino hacia ese lado—dijo Tilly—. El conde de Parcent, que hace de cabeza de ese partido, trata de atraerme a su bando, y yo me dejo conquistar. Creo que no vulnero con eso mi pacto con el Triángulo del Centro.
—De ningún modo—repuso Aviraneta—; está usted en su derecho. ¿Y usted, Mansilla?
—Mi política es ser amigo personal de esos señores y no ser partidario de ninguno.
—Muy bien—murmuró Aviraneta—. ¿Si se enteran ustedes de algo me lo dirán en seguida?
—Sí. No tenga usted cuidado.
—Yo les comunicaré lo que acuerden los míos.