—Bueno; entonces haré mis preparativos.
II.
LAS INTENCIONES
Chamizo estuvo un momento en silencio. Luego dijo:
—Ahora, ¿quiere usted explicarme, amigo Aviraneta, qué es lo que quiere cada una de las personas que entran en este lío; por lo menos, qué pretenden los infantes, qué desea Celia y qué desea usted?
—Amigo Chamizo, es usted muy poco político... ¿Usted cree que las gentes tienen un plan tan claro? No. Los infantes andan a ver si pescan la Regencia, y si pudieran, el Trono... Celia quisiera ser dama de la reina y elevar a Gamboa, como María Cristina eleva a Muñoz. Yo quisiera hacer la Revolución y ser presidente del Consejo de Ministros.
—¡Bah! No tiene usted talla para eso. No tiene usted cultura.
Se rió don Eugenio y siguió fantaseando. Volvieron al centro y se detuvieron delante de la sombrerería de Aspiroz.