—¿Y qué hacían ustedes allí?
—Pues habíamos ido, sencillamente, a conocerle a usted.
—No comprendo con qué objeto.
—Con el objeto de prenderle ahora—dijo Chamizo.
Luna se echó a reír.
—Tiene razón este señor—repuso.
—No veo la utilidad de prenderme a mí—replicó Aviraneta.
—La cosa, amigo Aviraneta, está muy turbia—dijo Luna—. Ustedes parece que tienen una asociación, que supongo que tendrá relaciones con la masonería. ¿No es cierto?
—Sí, es cierto; pero será una asociación legal, y dentro de poco se publicarán los Estatutos.
—Bien; esa asociación ha mandado dos delegados a celebrar una entrevista con don Javier de Burgos.