—Es la única excepción; por eso me temen, por eso no quieren dejarme dirigir de verdad los asuntos. Dicen que soy un loco, un Don Quijote.

—Pero además de los isabelinos hay otros liberales—dijo Chamizo—. Mendizábal...

—¡Bah! Mendizábal es un hombre inteligente, según parece, muy entendido en cuestiones de hacienda, pero nada más.

—¿Y Alcalá Galiano?

—Es un pedante y un reaccionario en el fondo.

—¿Y Argüelles?

—Es un figurón respetable.

—¿Y don Fermín Caballero?

—Muy buen escritor, según dicen, muy cuco, que se ha hecho propietario gracias a Calomarde, hombre capaz de hacer un artículo muy castizo y muy punzante, pero para sacar el pecho fuera no sirve.

—¿Y Toreno?