—Es falso, completamente falso—dijo el comisario—. No ha habido tal Junta del Triple Sello. Leyendas que han echado a volar los realistas. Lo que ha sucedido, sencillamente, es que la mayoría de los que han ido a saquear los conventos y a matar frailes han sido cristinos e isabelinos que estaban armados.
—¿Pero usted no cree que haya habido órdenes expresas de los isabelinos o de algunos otros?
—¡Ca, hombre! ¿No ve usted que este movimiento no les conviene; por el contrario, les perjudica? Si hay instigadores ocultos, que no creo, más bien serán realistas que liberales.
—¿Realistas?
—Sí, que estén agazapados y que quieran desacreditar el liberalismo madrileño.
—¿Y de eso del meteoro? ¿Qué habrá de cierto?
—¿Qué meteoro?
—Eso que dicen que ha habido; un globo o una cometa con una luz que ha dado la señal para la matanza de frailes.
—Todo eso no es mas que fantasía...; es tan verdad como que el alma de Fernando VII aparece en El Escorial; como que los jesuítas están envenenando las fuentes, y como que ha aparecido una virgen en un tejado de Lavapiés, fantasía popular.
—¿Así que usted no cree que los carbonarios hayan intervenido?