—Pero que no tienen las condiciones de usted.
—¿Y cuánta gente ha reunido usted ya?
—En el tiempo que llevamos se han completado las diez centurias y se ha distribuído a cada hombre su número en la centuria a que pertenece.
—¿Así que tienen ustedes mil hombres, maestro?
—Sí. Yo digo por ahí que somos más.
—¿Y el jefe militar? El pretor, ¿quién va a ser?
—Por ahora yo. Para más tarde tenemos un jefe de prestigio.
—¿Quién?
—Palafox.
—¿Aceptará?