—Bueno. Toma este sombrero de copa—dijo Aviraneta, quitándoselo de la cabeza y dándoselo al chico—. Guárdalo en la tienda.
Al mismo tiempo sacó una gorrita pequeña y se la encasquetó.
—¿Quiere usted venir a mi rincón?—preguntó Tilly.
—No, no; gracias. Tengo otro sitio más próximo. ¡Vaya, adiós, amigo Uno! Dentro de poco pasaré por allí.
—¡Adiós, compañero Tres!
Y los amigos se separaron.
VII.
LA CENA EN CASA DE CELIA
Una semana después de la muerte del rey, Chamizo se encontró a Paquito Gamboa, que le convidó a cenar a casa de su tío.