—No; creo que no.

—Bueno; pues cuando se levante, dile á la Ignacia que le siga de lejos.

—Bueno.

Al volver Manuel á comer, la Salvadora le dijo que Jesús había ido con un saco oculto en la capa, á una prendería de la calle del Noviciado.

—¿Ves como es verdad?

—Pues si le cogen le llevan á presidio.

—Hay que quitarle la llave y además asustarle.

—Mañana hablad de que se dice por ahí que roban en el campo santo.

En la comida, la Salvadora de sopetón dijo:

—Ha habido ladrones en los cementerios de al lado estas noches pasadas.