—¿Quién es este muchacho?
—Uno que hemos encontrado en el camino leyendo.
—¿Lo llevan ustedes preso?
—No.
El médico hizo algunas preguntas á Juan y éste le explicó á donde iba y lo que pensaba hacer; y hablando todos juntos, llegaron al pueblo.
—Vamos á ver tus habilidades—dijo el médico—. Entraremos aquí, en casa del alcalde.
La casa del alcalde era una de esas tiendas de pueblo en donde se vende de todo, y además era posada y taberna.
—Danos una hoja de papel blanco—dijo el médico á la muchacha del mostrador.
—No hay—contestó ella muy desazonada.
—¿Habrá un plato?—preguntó Juan.