El día siguiente compró en una papelería un librito que el año anterior acababa de publicarse en Valencia y que se titulaba: Vida y hechos de Ramón Cabrera.

En este libro se acusaba a Cabrera de fatuo, de presuntuoso y de ignorante, y se insistía mucho sobre sus crueldades.

Un día después volvió a la misma tienda a preguntar si había algún libro más sobre Cabrera. No lo encontró y habló con el dueño de la papelería. Este le dijo que la gente de Molina no participaba del entusiasmo del cura Juvenal por Cabrera. A la mayoría de los mismos carlistas les parecía su crueldad horrible, aunque algunos la legitimaban por el fusilamiento de su madre. Otros muchos carlistas no tenían gran entusiasmo por Cabrera porque no era del país; algunos creían que su segundo o su tercero valían más que él.

Esa opinión que incita a pensar que los segundos deben ser los primeros es muy frecuente tratándose de todas las personas que figuran. Quizá en el fondo, tal simpatía por los segundones procede de un sentimiento de justicia, quizá solo de envidia y de rencor.

SEXTA PARTE

NOTICIAS DE FRANCIA

I

GONZÁLEZ MORENO

Alvarito escribió a su familia, a Rosa y a sus amigos desde distintos puntos del camino, y en Molina de Aragón recibió varias cartas y periódicos. Le contestaron Rosa, su hermana Dolores y D’Arthez. Le contaban todos las mismas historias, aunque con distintos detalles. D’Arthez le daba más pormenores sobre el convenio de Vergara y el fin de la guerra en el Norte.

Uno de los empleados del almacén de vinos de su padre, según le decía, había presenciado la muerte del general González Moreno.