¿Sempre intrigando?

—Siempre.

¡Oh, quel tipo! ¡Que imaginazione! ¡Que folontá! Ferdaderamente Afiranetta es un uomo extraordinario.

—Sí, es un tipo raro.

Oh, raro no... marafillosso, stupendo. ¡Que fitalidá! ¡Que enerchia! Yo le dico a la nossa Rechina fachiano algo por este uomo admirable y no quieren hacer niente, niente.

Ronchi dijo que presentaría a Álvaro a la reina Cristina; pero Álvaro se negó; dijo que él no tenía categoría para ser presentado en Palacio; que no era más que un empleado de una tienda.

Está bene. Está bene —dijo Ronchi dando palmadas en el hombro del muchacho.

Ronchi bajó las escaleras de su casa acompañado por Álvaro y Campana y al tomar el coche les dijo que fueran a almorzar al día siguiente con él.

—¿Vendremos? —preguntó Campana a Alvarito—. ¿Tiene usted algún compromiso?

—Yo, ninguno.