—Sí —contestó Alvarito.

—Yo también voy. Si no les molesto, ya iremos juntos.

—Molestar, ¿por qué?

—Yo conozco bien el camino.

—¿Es usted de Oyarzun?

—No; soy de cerca de Mugaire y me dedico a comprar y a vender ganado.

—¿Es usted tratante?

—Sí.

—Tratante y de Mugaire. Quizá conozca usted a uno que llaman Martín Trampa, de Almandoz.

—Mucho.