XI.
EL PROYECTO

El Capitán, siguiendo la indicación de Kitty, se hizo amigo de Urbina, quien le contó sus amores.

—Amigo Urbina—le dijo el Capitán—, ¿usted está enamorado de verdad de esa chica?

—Sí.

—¿De verdad, de verdad?

—Sí, hombre, sí.

—¿Sería usted capaz de raptarla del convento de Monsant si ella quisiera?

—No creo que fuera muy fácil.

—Lo facilitaremos. Todo es cuestión de tener voluntad.