El primer punto de cita de los emigrados se estableció en París. Allí fueron acudiendo todos ellos desde Londres, desde Bruselas y de Suiza. Torrijos y algunos de sus partidarios, que tenían preparada una expedición por Gibraltar, quedaron en Londres dispuestos a embarcarse para la Península.
Leguía y Chacón, enviados por Mina antes de las Jornadas de Julio, habían cruzado el Canal de la Mancha en un falucho. Avanzaron los dos hasta la frontera española, pero fueron presos y llevados con escolta de gendarmes hasta Calais.
Al triunfar la Revolución los dejaron libres, Leguía sin recursos fué a París y presenció los acontecimientos de Julio.
En Agosto comenzaron a pasar el Canal de la Mancha los emigrados. El 11 bajaron en Calais, Bertrand de Lys, Mendizábal, Olegario Cueto, el brigadier Palarea y Juan Llupius. Pocos días después el coronel Valdés desembarcó en el Havre.
En París se reunieron Valdés, Leguía, Aldaz el secretario de Mina, Mendizábal y Chapalangarra. Habían pasado de Inglaterra a Francia con la idea de ejercer una acción común y no había manera de que se pusieran de acuerdo.
Leguía, Aldaz y Chapalangarra, los tres navarros estuvieron a punto de reñir y de pegarse. Chapalangarra se había separado de Mina, Leguía había hecho lo mismo y ambos creían tener motivos de queja contra el general. Leguía se creía olvidado y estaba ofendido. Aldaz defendía a su jefe viniera o no a cuento.
La reunión de los liberales en París no demostró más que sus divisiones. Se decidió formar una junta en Inglaterra, otra en Francia y para secundar los trabajos de esta última, los radicales franceses constituyeron una segunda junta con el nombre de Comité Español.
Se abrió una suscripción y las listas engrosaron rápidamente. Los banqueros Ardouin, Calvo y Bertrand de Lys aseguraron que pronto tendrían dinero. La Junta de Francia formada por españoles y dirigida por Mendizábal escribió a Mina y le preguntó si podía contar con él.
Mina contestó que sí, y desde este momento la Junta se trasladó a Bayona.
Con los primeros fondos del empréstito comenzaron a comprarse armas y empezó el alistamiento de los emigrados.