Los astrónomos nos han hablado de que la distancia de algunos astros es tan grande, que su luz tarda en llegar a la tierra cincuenta, sesenta, ochenta años. Así puede muy bien suceder que una estrella haya desaparecido o se haya desplazado, y sin embargo nosotros la sigamos viendo en el cielo de las noches espléndidas.
¡Qué triste, qué melancólico resulta pensar que una de esas estrellas que parece que nos guía y nos contempla puede no existir ya y sin embargo, estarla viendo!
Así en la vida moral y en la vida sentimental cabe sospechar el carácter mítico de las ideas y de los dioses, y seguir en la corriente que produjeron ellos cuando todavía eran dioses e ideas.
VI.
LOS PREPARATIVOS
Estaba el partido liberal dividido en grupos en la emigración cuando llegaron los sucesos de Julio de París, con el destronamiento de Carlos X, y toda la grey constitucional se conmovió y fué llamada a Francia por intermedio de los agentes de la masonería y el carbonarismo.
El gabinete de Fernando VII publicó contra el Gobierno de Julio un manifiesto injurioso suscrito por Calomarde.
No pudiendo contestar a Calomarde, que en punto a la legitimidad tenía razón, el ministro de Luis Felipe, decidió asustar a Fernando VII ayudando a los liberales españoles.
El auxilio del Gobierno francés permitió a los constitucionales ir y venir por Francia y acercarse libremente a la frontera.