En las primeras horas de la noche la violencia del viento aumentó; después comenzó a caer una lluvia mansa, tranquila; cesó el viento y no se oyó en el silencio del campo más que el ladrido lastimero de un perro...

Al levantarse los viajeros albergados aquella noche en la Veleta de Ustariz, el sol brillaba en el cielo y el campo tenía un aspecto plácido e idílico.

—Saben ustedes—les dijo Esteban el posadero al saludar a sus huéspedes.

—¿Qué hay?

—La veleta de Gastizar se ha movido esta noche. Vamos a tener acontecimientos.


III.
USTARIZ Y SU GRANDE HOMBRE

Ustariz es una aldea vasco-francesa que está a dos leguas o dos leguas y media de Bayona en la orilla izquierda del Nive. Es uno de esos pueblos cuyo caserío esparcido por el campo y agrupado en barrios tiene una gran extensión.

Los barrios de Ustariz, muy lejanos unos de otros, llevan los nombres de Arrauntz, Eroritz, Erribere y Purgonia. De estos grupos de casas, el de Erribere, el pueblo bajo, núcleo principal de la villa, conservó hasta la Revolución ciertas prerrogativas.

Entre dos de estas barriadas, que ofrecen a las miradas del viajero casas muy típicas de aire vasco, está la iglesia moderna y sin carácter.