—No, este señor es mi cuñado. Yo estoy casada con su hermano.
—¡Qué casa más simpática tiene usted!—exclamó Lacy—aquí parece que debe ser muy fácil ser feliz.
—Yo creo que en todas partes se puede ser feliz si se contenta uno con poco.
—Sí, quizás sea cierto, pero eso no lo puede saber usted por experiencia.
—¿Por qué?
—Porque lo tiene usted todo: unos niños tan bonitos, su padre, el marido, el buen carácter...
—Usted también lo tendrá...
—Será difícil.
—¿No tiene usted familia?
—Sí, mi madre. Mi padre fué el general Lacy fusilado en Mallorca por liberal.