—¿No ha tenido usted bastante tiempo para enamorarse de ellas?

Alicia y Miguel solían discutir y pelear con frecuencia; ella terminaba sus reyertas con un gesto de altivez y desdén, y él se reía.

Otro de los huéspedes de Gastizar era Víctor Darracq, ex intendente del ejército de Napoleón y primo del marido de madama de Aristy. Víctor Darracq había sido de la Administración militar durante el Imperio y había llegado a general de brigada. Darracq no tenía espíritu militarista; en cambio era de estos hombres curiosos que allí por donde van recogen algo. No conservaba de la guerra más que un recuerdo de crímenes, de robos y de bestialidades.

El ex intendente había llegado hacía años a Gastizar con el objeto de pasar una temporada, y se había quedado allí.

El ex intendente era solterón, hombre servicial capaz de sacrificarse por sus amigos.

Tenía su centro de operaciones en la biblioteca de Gastizar.

Era de estos hombres ordenados y clasificadores, y todo lo que había reunido en su vida de intendente lo guardaba catalogado en sus armarios; tenía mucha afición a los pájaros y una canariera que cuidaba con todas las reglas del arte.

Al instalarse en Gastizar, el ex intendente vió que la biblioteca era bastante buena. El antiguo propietario había querido sin duda rivalizar con Garat, sobre todo en conocimientos vascos, y desde Oihenart a Astarloa, y desde Larramendi a Zamacola, no faltaba autor que se ocupara del país.

El ex intendente tenía mucho cariño por sus sobrinos, sobre todo por León el pintor.