Todas las formas de vivir exclusivamente sociales hacen del hombre un cómico que representa un papel, y Larresore era un comediante completo. Eso sí. El quería el teatro adornado y los actores caracterizados con perfección.
Muchas veces en confianza decía de la vieja señorita de Belsunce: Yo comprendo que se pinte, pero que se pinte bien.
Además de los parientes solían ir amigos a pasar temporadas a Gastizar.
De los contertulios del pueblo, los más asiduos eran madama Luxe con su hija, las señoras de Darneguy, el vicario Dostabat y el organista de la iglesia, Harismendy.
Algunos suponían que a madama de Aristy no le hubiese disgustado casar a su hijo con madama Luxe, que era rica; otros decían que era la viuda la que miraba con buenos ojos a Miguel, y otros que era a Miguel a quien le gustaba la viuda.
También solían ir a Gastizar con frecuencia la señora Darneguy y su sobrina. Madama de Aristy las estimaba mucho. La señora Darneguy vivía con una pequeña pensión, y era muy severa; la sobrina Carolina, ya de cierta edad y con algunos cabellos de plata, trabajaba haciendo bordados. Madama de Aristy las enviaba con frecuencia regalos; pollos y frutos de la huerta.
El vicario Dostabat iba a Gastizar todas las semanas un día. Era Dostabat un hombre alto, de vientre abultado, la cara roja, los ojos pequeños y claros y la nariz larga. Tenía de cincuenta a sesenta años. Era tipo de cura del antiguo régimen; muy aficionado a las buenas comidas y a los vinos excelentes.
Los vinos de mesa eran su especialidad; los miraba, los olía, los cataba como un verdadero conocedor. También le gustaban las cartas y era maestro en todos los juegos. El padre Dostabat era cura de manga ancha, y creía que la mayoría eran pecadillos que Dios perdona sin esfuerzo.
El organista de la iglesia, el abate Harismendy era un hombre de unos cuarenta años, moreno, los ojos negros, muy vivos. Harismendy tenía gran afición a la música y enseñaba solfeo a los chicos del pueblo.
En Gastizar solía acompañar a Alicia al piano.