Seguíamos charlando en el café, cuando Ros de Olano preguntó a un joven teniente:

—Oiga usted: ¿estará ahí dentro el teniente Matamoros?

—Sí; ha hecho una vaca con Don Lámpiro y está perdiendo hasta la camisa.

—¿Quién es Don Lámpiro?—dije yo.

—Es un sanitario.

—¿Y el teniente Matamoros?

—El teniente Matamoros es de Loja y creo que compañero de la infancia de Narváez; le llamaremos y nos contará alguna anécdota de don Ramón.

V.

Poco después se nos acercó el teniente Matamoros.