—Y creo que compañero de la infancia de Narváez.
—Me puedo alabar de ello. Don Ramón y yo fuimos a la escuela juntos, porque aunque yo tengo tres o cuatro años más que él, ya sabe usted lo que pasa: que a los chicos de los ricos se les lleva a la escuela más pronto, y adelantan más porque no tienen que hacer otra cosa que estudiar, y los chicos de los pobres tienen que hacer muchas cosas en casa y fuera de casa.
—Así que usted recordará alguna historia de Narváez.
—Sí; algo recuerdo.
El teniente debía tener una narración hecha para contarla a sus compañeros, y comenzó ésta así:
—Pues sabrán ustedes que Loja es una ciudad de la provincia de Granada muy grande y muy importante, aunque me esté mal el decirlo. Algunos envidiosos hablan mal de nuestro pueblo y dicen:
Loja:
la que no es p...
es coja.