—Respecto a leer, no tengo inconveniente. Lo que no me explico es por qué no lo lee usted.
—Es que la indicación está en vascuence, y no comprendo bien el sentido.
—Bueno, vamos a verlo.
Tomé el devocionario, escrito en inglés, y vi que varias letras estaban marcadas con lápiz.
—Hay que unir todas las letras señaladas—me dijo el viejo.
Tomé un papel, fuí uniendo las letras y apareció al final esta serie de palabras en vascuence:
Nun ibayean, costatic urruti amabost
milla, N. zazpi O. Gaztelu zarra. Elefantearen
beguitic beiratuaz bi arrien tartean,
arri sorrotzaren arquitzendanari milla baten