Al mismo tiempo engrosaban los tiradores realistas en el puente y en el barrio de Alcayaga, y cuando vieron que no había obstáculos en el camino comenzaron a pasar.

Mi pelotón ha sido el último que ha entrado en el pueblo.

El gran peligro para nosotros era que mientras nos defendíamos de los que llegaban por el río, nos cogieran la delantera los del monte y nos cerraran el paso al pueblo.

Afortunadamente no ha sido así y hemos podido llegar sin dificultad hasta la plaza de la iglesia, que se encuentra en un alto.

Ahora nuestros hombres se están parapetando en las casas próximas. Tenemos ocupado el casco del pueblo. Los realistas se han apoderado de la Casherna y el fortín. Esperamos el nuevo ataque.


X.
POR LA TARDE

Caserío Achulecheco-borda.

Estoy en este caserío descansando un momento. Por ahora, para la pequeñez de nuestra fuerza se va verificando la retirada con algún orden.