Una mujer nos trae una jarra de sidra y la bebemos con ansia. Ochoa pide pan.

En este momento, a pesar del frío, siento que mi cuerpo arde.

El sol ilumina el panorama lleno de nieve. Por el lado de Guipúzcoa se ve la peña de Aya, con sus cabezos en forma de sierra; Larrun hacia Francia, y hacia el interior de Navarra, Peñaplata y luego otros montes lejanos y vagos...

—¡Cómo me quedaría aquí, aunque fuera tirado en el suelo!

Ochoa grita:

—Ya están ahí. Vamos de nuevo.

El Inglesito me agarra del brazo.


XI.
FIN DEL DIARIO DE LACY

28 Octubre. En Frixu-baita: Urruña.