Borja Tarrius tomó un papel e hizo una porción de números.

—Se necesitan unos cincuenta duros de material—dijo.

—¿Nada más?

—¿Le parece a usted poco? ¿Los tiene usted?

—Sí, sí.

—¿No habrá dificultad en adquirirlo?

—Ninguna.

—Después, lo que se necesita son cuatro o cinco obreras. ¿Habrá aquí buenas bordadoras?

—Sí, pero cobran mucho.

—¿Pues, cuánto cobran?