y temblándole la barba,
á su zamarresca nuera
enderezó esta soflama:
"Nunca fueron tradiciones
servir en la clerecía
á tenor de barraganas.
Nunca doncellas ni viudas,
ni casadas, sin ser santas,
fueron viribus et armis
y temblándole la barba,
á su zamarresca nuera
enderezó esta soflama:
"Nunca fueron tradiciones
servir en la clerecía
á tenor de barraganas.
Nunca doncellas ni viudas,
ni casadas, sin ser santas,
fueron viribus et armis