—¡Cristo! ¡Qué suerte! ¿Dónde las encuentras?

—Por ahí. En los teatros, en los bailes... Soy secretario del Bisturí y socio de la Paloma Azul y del Billete.

—¿Y de ahí tendrás muchas relaciones?

—¡Claro! Luego, con las mujeres todo es cuestión de labia... Algunas veces se las echa uno de incomodado y se le arrima a una un par de bofetadas...

—Tú vives al pelo... Si yo pudiera hacer lo que tú!

—¡Pues es muy fácil!... Ahora tengo una chiquilla más bonita que el mundo y que está chalada por mí. Esta cadena del reloj me la regaló ella... Pero lo más gracioso es que me anda rondando, ¿a qué te no figuras quién?

—¿Qué sé yo? Alguna marquesa.

—No, un marqués.

—¿Para qué?

—Nada, que me hace el amor.