—¿No le chocó?
—Sí, señor.
—¿Tenía usted noticia de que el Bizco había matado a una mujer en el camino de Aravaca?
—Eso me dijo Vidal.
—Después de este crimen del Bizco, ¿había hablado usted alguna vez con él?
—No, señor.
—¿Nunca?
—No, señor.
—Tenga cuidado con lo que dice—y el juez clavó su mirada en Manuel—. ¿No habló usted, después de la muerte de la mujer, nunca con el Bizco?
—No, señor—y Manuel sostuvo con energía la mirada del juez.