La baronesa no pudo menos de reírse al oir la explicación de su primo.

—No es una fantasía—replicó Horacio—es la pura verdad.

—Si no lo dudo, pero me hace reir la noticia. Manuel también se ríe.

—¿De dónde has sacado este chico?

—Es el hijo de una mujer que conocimos. ¿Qué te dice tu ciencia de él?

—A ver, quítate la gorra.

Manuel se quitó la gorra.

—Este es un celta—añadió Horacio—. ¡Buena raza! El ángulo facial abierto, la frente grande, poca mandíbula...

—Y eso ¿qué quiere decir?—preguntó Manuel.

—En último término, nada. ¿Tú tienes dinero?