—¿Pueden subir caballos?

—Sí, fácilmente.

El general discutió con Briones y con el otro ayudante. Él había tenido el proyecto de cerrar la frontera é impedir la retirada a Francia del grueso del ejército carlista, pero era imposible.

—Usted ¿qué ideas políticas tiene?—preguntó de pronto el general a
Martín.

—Yo he trabajado para los carlistas, pero en el fondo creo que soy liberal.

—¿Querría usted servir de guía a la columna que subirá mañana a
Peñaplata?

—No tengo inconveniente.

El general se levantó de la silla en donde estaba sentado y se acercó con Zalacaín a uno de los balcones.

—Creo—le dijo—que actualmente soy el hombre de más influencia de
España. ¿Qué quiere usted ser? ¿No tiene usted ambiciones?

—Actualmente soy casi rico; mi mujer lo es también…