Volvamos ahora a Marmouset, a quien hemos dejado con Shoking y Vanda, a la puerta de una casa de Carl street.
Marmouset, como hemos visto, después de haber indicado la inscripción que estaba sobre la puerta:
Farlane y Compañía
Marmouset, decimos, se quedó mirando a sus dos compañeros.
—Puesto que no habéis comprendido todavía, les dijo, escuchadme antes de pasar adelante.
—Veamos, acabad, dijo Vanda con ansiedad.
—Esta casa debe de estar, según os he dicho, justamente encima de la galería subterránea, y entre los dos hundimientos que hemos podido observar.
—¿Y qué? dijo Vanda.
—Además, prosiguió Marmouset, pertenece a un fenian, lo que es ya un gran punto.
—¿Cómo?