—Esperad. Evidentemente, esta casa tiene una cueva, y si logramos, como lo lograremos, bajar a ella, no habrá más que abrir un agujero para llegar a la galería.

—Y para libertar al Hombre gris, añadió Shoking.

—Sí, todo eso está muy bien, dijo Vanda, pero.... ¿estáis seguro, Marmouset?

—¿De que la casa se halla situada sobre la galería subterránea?

—Sí.

—Completamente seguro.

—¿Cómo podéis saberlo?

Marmouset se sonrió con cierto aire de presunción.

—No ignoráis, dijo, que he seguido durante algunos años la carrera de ingeniero y que paso por un buen matemático.

—¡Ah! sí; en cuanto a eso...