—¿Se ha sentido algo por aquí?

—Lo mismo que un violento terremoto. Creí por un momento que mi casa se venía abajo.

—¿De veras?

—Y tanto que sospecho que han debido sufrir algo mis bodegas. No extrañaré encontrar en ellas algún hundimiento.

—Vas a convencerte de seguida, pues precisamente venimos a visitar tu bodega.

Farlane miró con curiosidad a las personas que acompañaban al jefe.

—Ya te explicaremos todo eso, dijo este; pero empecemos por bajar a la cueva.

—¿Qué pretendéis hacer con esos instrumentos?

—Ya lo verás.

Farlane era uno de los jefes influyentes del fenianismo, pero sin duda inferior en grado al que Shoking había ido a buscar a Farringdon street, puesto que no insistió en sus preguntas, ni hizo ninguna otra observación.