—Para suplicaros en su nombre que nos entreguéis unos papeles.

Betzy los miró con desconfianza, y quedó un momento en silencio.

—No, no, dijo en fin, vosotros no venís de su parte.

—Os juro que sí, buena Betzy, repuso Shoking.

—Y yo..... no os creo.

Marmouset tomó afectuosamente una de las descarnadas manos de la vieja, y la dijo con acento penetrante:

—Miradme bien, ¿tengo acaso el aire de una persona que miente?

—No lo sé.

—Reflexionad, prosiguió Marmouset, que si el Hombre gris ha muerto, y vos no queréis confiar en nosotros.....

—Yo no tengo que reflexionar más que en una cosa, dijo Betzy.