El supuesto rough era sir Jorge.

Tom se puso en busca de sir Jorge, seguro de que el niño estaba en su poder.

El fiel servidor y confidente de lady Evelina era Escocés, pero había pasado su infancia en Londres, y conocía perfectamente todos los misterios de la gran capital.

Así no tardó mucho en encontrar a sir Jorge.

Este se había ocultado en una callejuela del Wapping, hacia los confines de Withe-Chapelle, en una casa alta y sombría, habitada únicamente por gente del pueblo.

Tom cayó en aquella casa como un rayo, a una hora de la mañana en que el gentleman se hallaba aun en el lecho.

Tom se presentó en su cuarto con una pistola en cada mano.

Sir Jorge estaba sin armas.

El joven le asestó una pistola a la frente y le dijo:

—Si no me entregáis el niño, os mato.