Y en efecto, tres meses después, sir James dejó la Inglaterra y volvió a la India.
Sir Jorge estaba en Calcuta cuando llegó allí sir James.
Aquella misma noche había un baile en el palacio del gobernador, y el oficial Pembleton se hallaba en sus salones y parecía el hombre más alegre del mundo.
Sir James, que asistía también a esta recepción, se acercó a él y lo saludó.
Sir James era hermano de lady Evelina, y además había sido condiscípulo y amigo de infancia de sir Jorge.
El primero no era aún más que midshipman, es decir guardia marina: el segundo era teniente de navío.
Sir James saludó pues al oficial y le dijo:
—Llego de Londres y traigo un encargo para vos. Dentro de un rato, cuando se halle más animado el baile, podremos reunimos, si gustáis, en la azotea que da al mar.
—Allí me hallaréis, respondió sir Jorge.
Y se fue a bailar con la hija de un nabab que era tan bella como su padre rico, lo que no es poca ponderación.