—¿Y sobre qué basáis vuestra opinión?

—Sobre una cosa que salta a la vista. La salud de milady se altera más cada día.

—¿Y creéis?.....

—El aire frío y vivo de estas montañas no puede serle provechoso.

—¡Ah!

—Está enferma del pecho, y el clima que le conviene no es por cierto este.

—Hay mucho de verdad en lo que me decís, querida Betzy; pero yo persisto en mi opinión, pues decididamente veo que tengo una opinión.

—¿Positivamente?

—Sí, amiga mía.

—Veamos pues: explícaos, señor Tom.