—¡Ah! no!... lo que es eso, no! dijo con cólera, basta con lo hecho por los fenians... por esos miserables que son causa.....
—¡Silencio! Milon; basta de necedades! dijo Rocambole con acento imperioso.
Y volviéndose a Vanda, añadió:
—Tú, escúchame.
—Decid.
—Si la hipótesis de que hablo llega a realizarse; si quedo enterrado en estas ruinas, y si vosotros lográis salir de aquí, presos o no; tan luego como seas dueña de tus acciones, te pondrás inmediatamente en busca de miss Ellen.
—Se halla en el vapor que nos espera a la salida del subterráneo.
—Ya lo sé. Pero como no puede esperarnos indefinidamente, la buscarás donde quiera que se halle.
—Bien, ¿y qué haré!
—Iréis juntas a Rotherhithe, al otro lado del Támesis, cerca del túnel.