Rocambole consultó de nuevo la hora.

—¿Qué día del mes es hoy? preguntó.

—El 14, respondió Marmouset.

El jefe pareció reflexionar por algunos instantes.

—Me había engañado, dijo en fin; la marea avanza hoy una hora.

—¡Ah!

—Y en este momento debe ya estar libre el orificio de la galería.

—Entonces..... ¿ha llegado el momento? preguntó Vanda temblando.

—Dentro de diez minutos.

Milon se arrojó entonces a los pies de Rocambole.