—Pues bien, dijo, supongamos una cosa.

—Veamos.

—Supongamos que todo el mundo crea a lord William muerto, y que viva sin embargo.

—Pero, ¡eso es imposible!

—Todo es posible a un hombre como yo, respondió Nizam.

—¿Y decís que William podría pasar por muerto estando vivo?

—Sí.

—¿Y yo podré heredar su título de lord?

—Positivamente.

—¿Y podré casarme con miss Anna?