—El padre de miss Anna y yo, hemos tenido una magnífica idea, querido hermano.
—¡Ah!
—Ya sabéis que miss Anna es nieta de un rajáh de la India.
—En efecto.
—Un rajáh fabulosamente rico.
—¿Y bien?
—Y que tiene un hermano rajáh como él, y como él inmensamente rico.
Sir Evandale no contestó y continuó mirando a lord William.
—Ese hermano tiene una hija, prosiguió el joven lord, una hija única que será dotada como una reina.
—¿Y qué?