diario de un loco de bedlam.

XV

El Indio Nizam se puso lentamente en pie, miró a los presidiarios que seguían durmiendo, y se adelantó con precaución.

Después observó con atención a los capataces y dirigiéndose a Percy, le dijo.

—¿Sois vos el teniente?

—Sí, el teniente Percy, respondió este.

—Bien. Yo soy la persona que os esperaba.

—Lo había adivinado, dijo el teniente.

—¿Me traéis el insecto?

—Sí, aquí está en esta lata.