—Yo te juro que no morirá.

—Sin embargo... el médico.....

El médico es un asno, dijo fríamente Nizam: ahora, lo que has de procurar es no venderte, pues estás completamente trastornado. Sigue paso a paso lo que voy a decirte, y obedéceme en todo, si quieres ser lord y poseer a miss Anna.

Este nombre hizo volver en sí a sir Evandale y le devolvió toda su sangre fría.

—Veamos... hablad, dijo.

Entonces Nizam sacó una bujía del bolsillo.

—Toma esto, dijo.

—¿Para qué?

—Esta noche pondrás esta vela en tu candelero.

—Bueno, ¿y después?