El Indio soltó una carcajada feroz.
—¡Ah! me has reconocido! exclamó.
—Sí, y sé también que has asesinado a lord William.
—No es cierto, dijo sir Jorge.
—¡Miserable! ¿osas negar tu crímen?
—No lo niego, respondió Nizam; digo la verdad. Yo no he asesinado a lord William.
—¿No eres tú quien ha traído la víbora?
—Sí.
—Y no la has introducido en el lecho de lord William.
—Sí, repitió Nizam.